Cuidar de nuestros hijos a tiempo completo: una buena opción

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Detrás de cada maternidad y paternidad  se halla el deseo de plantar un semilla nuestra a la que ver  y ayudar a crecer.  El cuidado de un otro bebé, vulnerable, tierno (creo que siempre los imaginamos pequeños y blandos como osos amorosos, ¿no os pasa eso?) moviliza lo más antiguo e instintivo que subyace en nosotros.

Cuidar, dar cuidados reporta gran sentido a nuestra vida. Nos llena de una sensación de utilidad poco común, que moviliza nuestras endorfinas y nos produce el placer de la felicidad.

Es igual de cierto que agota cuidar al otro.  Es una actividad intensa, exigente y cansada. Te pone tan en contacto con la emoción, los límites, con los miedos y carencias propios y ajenos que literalmente gasta.

En el caso de nuestro bebé, hijos e hijas se mezcla el deber de cuidado que tenemos como padres o madres con el extenuante cansancio de noches en vela, lavadoras que no paran, neveras solicitantes de comidas…,con la genuina felicidad que sentimos ante la nueva hojita que brota después de tanto regar la plantita…

En conApego creemos en invertir presencia en el cuidado de nuestros pequeños

Pensamos que es un buen momento para cambiar la valoración que hacemos de las mamás y los papás que eligen quedarse en casa a cuidar de los suyos a tiempo completo.

Tienes que salir del hogar: tienes que realizarte y ser alguien. O Ah, ¡que no trabajas! ¡Que solo estás en casa con  tus hijos! Son frases que puedes oír en cualquier conversación en el metro o el autobús. La desvalorización del cuidado de los pequeños está instalada entre nosotras.

En conApego creemos en invertir presencia en el cuidado de los nuestros, es decir, en cuidar de los hijos e hijas directamente el máximo de tiempo posible.

Creemos que  es digno, retador y una opción respetable. Y, en aras de hacer realidad la tan maltrecha conciliación, deberían ponerse socialmente los medios para que fuera eso, una opción, no una fantasía de ayer y de hoy.

Promovemos una cultura que devuelva el valor de cuidar en casa de los hijos, como paso inicial. Ya buscaremos cada familia cómo hacerlo, pero que socialmente esté valorado es el caldo de cultivo de la opción.

¿y tú? ¿te gusta cómo cuidas de tu familia, de tus hijas e hijos? ¿te sientes cuidada en esa opción?