padres-perdon

Como padres estamos a diario intentando que nuestros hijos aprendan a ser empáticos, sensibles, responsables y que sobre todo, aprendan a perdonar o pedir perdón.

¿Pero cuántas veces nos hemos encontrado abiertos ante nuestros propios errores? Es fundamental, más importante que recalcarles que aprendan a pedir perdón, que nosotros seamos capaces de disculparnos ante ellos si nos hemos equivocado.

El mensaje

¿Cuál es el mensaje que le damos a nuestros hijos cuando nos equivocamos y pedimos perdón? Que no pasa nada por equivocarse, que de los errores se aprende, que los padres no somos perfectos así que ellos tampoco tienen que serlo.

Si regañamos a nuestros hijos por algo que luego descubrimos que no sucedió o fue de manera diferente, liberando de toda responsabilidad a nuestros hijos, lo honesto seria pedir perdón. Reconocer que nos hemos equivocado, que estuvimos mal y que lamentamos el momento que tuvo que pasar por nuestro error.

Con esto aumentamos la seguridad de la relación, nos acercamos más en la confianza y la certeza que un error no pone en riesgo el amor de nuestros padres porque ellos también experimentan el perdonar y el ver que un adulto es capaz de disculparse con toda humildad y naturalidad.

Practiquemos aquello que exigimos a nuestros hijos, seamos humildes y honestos también ante nuestros propios fallos o errores, si un día gritamos de más porque simplemente estamos más cansados de lo habitual, también podemos disculparnos. Así como comprendemos que nuestros hijos si están cansados es más probable que se enfaden o lloren con mayor facilidad, nosotros podemos tener menos paciencia.

Reconocer nuestros errores, pedir perdón es crecer como padres y enseñar a nuestros hijos a pedir perdón de manera natural y no para evitar nuevos castigos. Somos su mejor ejemplo, o al menos deberíamos serlo.

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...

Comments

comments